REVOLUCIÓN

REVOLUCIÓN
"Consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos..."

jueves, 1 de agosto de 2013

YOCASTA

PRIMER CUENTO PUBLICADO POR UNA EDITORIAL.CREO QUE UNO DE LOS MEJORES... “Encuentro de la memoria”- rezaba la tarjeta, que varias veces había chocado su vista como una férrea secretaria del destino (vaya si no) empeñada en recordarle la invitación. Días atrás había recibido el sobre y estudiado detenidamente la posibilidad de darle un respiro a su acelerada vida, saturada de trabajo y orfandad filial. Seria la primera vez, después de mucho tiempo, en asistir a una reunión social. Veinte años de ausencias, sacrificios, lágrimas derramadas por los rincones, bien merecían un poco de aire fresco. La costumbre la había hecho reacia a las reuniones sociales pero esta vez no quería quedarse en casa. – Iré- se dijo para sí- más vale distenderse un poco. El vestido, el maquillaje y el cabello le robaron la tarde. A eso de las ocho, se halló ante la entrada del salón, con el temor propio de un adolescente. Descendió del auto y al instante sintió una rara sensación de hallarse en el lugar equivocado. Aun así, entró. La ráfaga de miradas que recibió la hicieron ruborizarse. Era una bella mujer a sus treinta y ocho años; en su cuerpo se notaba el trabajo físico y la buena alimentación. Buscó disimuladamente el lugar más alejado de la muchedumbre y allí se instaló. -“Este encuentro es un canto a la libertad y a la vida, Hablar de los ausentes es hablar de gente que nunca se ha ido. Este es un acto de reivindicación y de amor, una puñalada al olvido”- afirmaba el locutor. -Las miradas perdidas buscan cosas perdidas- opinó una voz detrás suyo. Al girar su cabeza, se halló con un joven de mirada melancólica que no coincidía con la indiscreción de su voz. _ Hola, soy Felipe. Mucho gusto- dijo el joven con cierto desenfado. _ Hola, dijo secamente ella. _Usted también busca a alguien- prosiguió él. _No, dijo mintiendo. Soy asesora jurídica de la “Asociación”. El joven sintió la indiferencia de ella pero no se dio por vencido. _Que raro, nunca la había visto por aquí- dijo él. _Lo que sucede es que trabajo en mi domicilio y raras veces salgo- dijo. El locutor seguía hablando de homenajes y recuerdos al compás de aplausos. De repente la mención de ciertos nombres, la hizo volverse, y fugazmente un triste recuerdo le atravesó la mente. Sus ojos se achicaron denotando tristeza. Pensó: “estará en alguna parte ignorando que existo”. La realidad la despabiló. Su joven acompañante no merecía ni tenía que ver con su tristeza. _Te sucede algo-dijo él, tuteándola. _No estoy bien. Es el calor que sofoca y cuesta respirar. _Si queres podemos salir y tomar un poco de aire- propuso. _Bueno- dijo ella. Sintió algo de vergüenza por caminar junto a un joven, casi adolescente, y que posiblemente tendría la mitad de su edad. Pero este muchacho la atraía. Cada gesto, cada palabra, le atravesaban la piel y la desarmaban poco a poco. La charla se volvió íntima, y lo inevitable en estos casos, comenzó a suceder. Sabía lo que él quería pero no deseaba oponer resistencia. La madrugada los halló en un hotel, presos de la pasión, las sabanas y el deseo. Se amaron a ciegas, sin temor, sin culpas. El loco frenesí, solo era interrumpido de a ratos por el necesario cigarrillo. Con ella recostada contra su pecho, el joven contó su historia: un incierto cariño hacia sus padres, su poco parecido con ellos, las preguntas sin respuestas, el pasado militar de la familia. Eso lo había acercado a la “Asociación”. En un breve instante, ella creyó conocer la historia, y un presentimiento terrible la paralizó. -¿Cuántos años tenès Felipe?-preguntó sintiendo poco a poco la adrenalina en su cuerpo. -Veinte- dijo él. Esa terrible coincidencia, hizo que su mente funcionara muy veloz y recordó claramente, algo que nunca había olvidado: un gran lunar similar a una mora cerca del pubis. Con perplejidad, con alegría, con miedo, deslizó su mano por debajo de la sabana, alentando íntimamente una remota esperanza(o quizá no).En un instante fugaz, eterno y terrible, en que sus ojos se enturbiaron, recordó una vieja tragedia griega que había leído en su adolescencia.

ATRASO in memoriam R. J.

Este cuento está inspirado en una persona muy cercana pero que no conocí, alguien a quien, según Paola le hubiera encantado dialogar conmigo, alguien a quien cuando hablaba de Perón le brillaban los ojos. En su memoria, este cuento. “Más vale tarde que nunca” se dijo para sí el viejo y cansado hombre, deshaciendo con un leve movimiento de cabeza, aquellas imágenes del pasado que tanto le dolían. Había vivido, eso sí, y nunca se había dado cuenta de la vertiginosidad de su vida. La Jimena siempre le reclamó sus continuas ausencias, su fantasmal figura nocturna, sus omisiones, su falta de cariño…Él era así. La vida había sido implacable con él en sus primeros años. Su primer trabajo, sus primeros pesos, maduraron su alma cuando aun la inocencia le cruzaba la cara. Odiaba estar solo; los amigos no eran amigos, eran fantasmas que espantaban sus recuerdos infantiles, personas que se acercaban por las dádivas, por su caridad, es decir nadies. Un machismo desbordante se había incubado desde aquellas épocas: la mujer y los hijos en la casa; mientras tengan que comer y donde vivir, nada más necesitan, pensaba. La adultez lo “atropelló” con urgencia, de golpe, como quien abre y cierra los ojos. Ese arrebatamiento vital dejó sus huellas: la inocencia le parecía cursi y una caricia o un gesto tierno podían llegar a interpretarse como debilidad. El no sería eso. El juego y el alcohol eran compañeros recurrentes en las noches interminables. Las mujeres fueron su felicidad y su perdición, amó y sufrió hasta el cansancio; los senderos de la política lo habían seducido y llegó a soñar con los “grandes ideales”, propios de un fiel peronista, uno de la vieja guardia, batallador incansable contra la “transa” y la corrupción. Los de la otra vereda crecían constantemente pero él moriría de pie defendiendo los ideales del “General”. La vida lo había endurecido y jugaba a ser roca, pero allí, en ese rinconcito íntimo de su alma era un “blando” que se enternecía ante la mirada de un niño. Juguetes y golosinas aparecían a raudales incontenibles algunos días. Sabía que estas compensaciones eran ínfimas, brillos pasajeros y fugaces que no hacían otra cosa que dilatar su miseria; jugaba a ser bueno pero en realidad se sentía detestable. Esa mañana se sintió raro. Pensó que todo se debía al cansancio de una semana agotadora. Cuando el mareo y los dolores lo ganaron, supo que algo pasaba. Luego: la nada. Lo blanco de la habitación se sumergió en sus ojos, el olor delató el lugar. Comprendió fugazmente. La voz, detrás de la puerta, sonaba amenazadora: “…los excesos lo devastaron…el alcohol…ahora debe cuidarse muchísimo.” Sintió un enorme deseo de salir de allí. La ansiedad por vivir se le había agolpado en el pecho. Un perro dormita en la vereda, la mañana escupe rugidos de automóviles y voces proletarias, niños que juegan, hombres que sueñan… ¿había vivido realmente hasta entonces? Un Aleph se despliega ante sus ojos: colores, lágrimas, besos, sonrisas, llantos… “Más vale tarde que nunca” volvió a repetirse el cansado hombre. “Cómo uno aprende en un minuto lo que ignora durante años”, meditó, mientras sus ojos se perdían en los rebeldes bucles oscuros de su hija que jugaba embelesada con una muñeca de trapo. Una sonrisa le ganó el rostro y las imágenes lo poblaron: …mariposas…triciclos…rostros…agradecimientos…manos duras y cansadas, lágrimas… ¡Rudecinda! ¡Rudecinda! ¡Salí, che! Tenemos que ir a la casa de la Jimena. Hoy ta’ murió el marido, vamos a acompañarla…para eso somos vecinas…che. Fabián Mancilla, 22 de agosto 2006

DONATISMO: PUJA DE INTERESES POLÍTICOS, SOCIALES Y RELIGIOSOS EN EL NORTE AFRICANO EN EL SIGLO IV.

Hablar sobre este tema no avizoraba un trabajo exhaustivo aunque si un trabajo salpicado de posibles errores y falencias. La decisión de bucear en el Donatismo estuvo movida por el deseo de indagar en una temática poco conocida por quien escribe ya que solo había tenido un breve acercamiento durante mi carrera de profesorado. Uno de los principales problemas con los que me topé fue la bibliografía, ya que, si existen escritos sobre el tema, están fuera de mi órbita, teniendo en cuenta que vivo en un pequeño pueblito perdido del Chaco argentino y se me hace muy difícil acceder a los centros urbanos en busca de material. Aun así me interesó el desafío y con la ayuda de internet y uno que otro estudio sobre el tema me aboqué a la labor, cuyo resultado es el escrito que sigue. En primer lugar, después de haber leído los datos encontrados, se me hacía difícil sesgar un tema ya que todo era un cúmulo de diversas interpretaciones y miradas diferentes. Al caer en mis manos un trabajo de E. Romero Posse , donde se compendian todos los trabajos sobre el Donatismo, se agravó la cuestión, ya que todos tenían una mirada diferente respecto al tema. La posición de André Mandouze reflejada en su artículo “El Donatismo representado como la resistencia a Roma en el África tardía” me pareció muy interesante ya que su idea de actuar solo sobre algunos puntos oscuros de la documentación base se identificaba con lo que teóricamente diagramaba en mi cabeza. Si bien Mandouze propone dos líneas de ideas extremas, que pueden servir como inicio motivador, no se puede pensar, es cierto, un trabajo donde lo religioso este despegado totalmente de lo político-social. Entonces decidí centrarme, a riesgo de parecer polémico, en la puja de intereses entre los distintos actores que influían sobre la iglesia cristiana norafricana del siglo IV. Intenté definir una mirada personal (pecando de marxista, si se quiere), no exenta de errores, que canalice dudas y que abreve en mi posición siempre inquisidora de que la iglesia fue (en muchos casos, aunque no en todos) la plataforma sobre la que surgieron distintos situaciones, a veces deliberada, otras coincidentes, para frenar y en muchas casos para condicionar a la clase social que brindaba su fuerza de trabajo. INICIOS DEL CRISTIANISMO EN ÁFRICA La cristiandad africana se remonta a la época de los apóstoles. Alguna tradición asegura que el primer cristiano que llegó a Alejandría fue San Marcos . Esto sucedía en el año 61 de nuestra era. La región africana desde los primeros siglos fue la patria de muchos santos y religiosos, teólogos, escritores y mártires. Aquí es bueno aclarar que por aquellos tiempos el territorio considerado África era solo la parte norte, ya que el sur y el centro son de exploración tardía. Los inicios del periodo histórico datan del 180 cuando aparecen los primeros grupos de mártires y el cristianismo se propaga rápidamente. Alrededor del año 200 se registran algunas persecuciones romanas en Cartago y en otras provincias. Todas estas noticias llegan a través de los escritos de Tertuliano . Las Actas de los Mártires Escilitanos en África son el documento histórico más antiguo de la iglesia africana y a la vez el primer documento escrito en lengua latina en este continente. ORIGENES DEL CISMA Para entender correctamente al movimiento donatista debemos remontarnos a un periodo donde todavía el cristianismo no era religión oficial. Entre los años 304 o 305, el emperador Diocleciano desata una serie de persecuciones contra los cristianos. Muchos de los líderes religiosos apresados en esas revueltas fueron obligados a entregar las copias de las Escrituras que pertenecían a las congregaciones y sobre las cuales se basaba su fe cotidiana. A estos “Traditores” que cedieron en su fe, se los condenó por cobardes. Por la misma época, la admiración de los cristianos africanos por sus mártires se convirtió pronto en culto exagerado, al margen de las normas cristianas. Ante esto, el obispo de Cartago, Mensurio, critica estas manifestaciones desmedidas hacia los mártires, encontrando fuerte rechazo de parte del pueblo; idéntica postura adoptará Ceciliano, en ese momento archidiácono de Cartago, quien reprendió públicamente a la matrona Lucila por su desordenado culto. Esto le generó una fuerte enemistad con esta dama rica y poderosa que como veremos tendrá consecuencias posteriores muy negativas y que influirá notablemente en el futuro cisma cristiano. En el año 311 muere Mensurio, obispo de Cartago, y lo sucede Ceciliano. Esta decisión fue duramente cuestionada ya que se consideraba a éste último un oportunista, un “lobbista” del imperio, con una espiritualidad mediocre e intransigente en sus tratos. Fue acusado de parcialidad en sus tratos con las víctimas de la persecución y, al parecer, la Iglesia dudaba mucho de su capacidad como pastor. Pese a las sospechas populares, aun cuando Ceciliano mismo no había sido “traditor” en las persecuciones, se creía que uno de los obispos participantes en el acto de su consagración había caído en falta. Esta situación dio pie a su vez para que los donatistas rebeldes propusieran la rebautización, cuestión que atacaba a uno de los principales sacramentos del Cristianismo. Y esta fue la chispa en la mecha que encendió la llama que se propagaría por toda África, y que se traduciría como uno de los mayores cismas de la Antigüedad tardía. EXPANSIÓN DEL DONATISMO Ahora bien. Estos disidentes o herejes ¿tenían razón en sus cuestionamientos? ¿O eran jugadas de líderes localistas para escapar a la influencia romana? Coincido con Driver cuando dice que “estos confesores sencillamente seguían la tradición de los grandes cristianos africanos, Cipriano y Tertuliano, que pensaban que el poder para atar y desatar residía en la comunidad cristiana”, aunque agrego que no era una afirmación totalmente inocente, pues esta declaración representaba un desafío a la jerarquía eclesiástica y por extensión a Roma, ya que por esa época Iglesia y poder político eran una misma cosa. El donatismo llegó a ser un movimiento popular. Se formó en Cartago de la reunión de un amplio sector de disidentes contra la consagración de Ceciliano y de un grupo muy grande representado por los pastores de las congregaciones rurales esparcidas por la provincia de Numidia, en la misma África. Los factores que dieron cohesión y solidaridad al movimiento fueron la memoria viva del testimonio reciente de los mártires y confesores africanos y una adhesión comprometida a la teología de Cipriano. Fue un movimiento popular explosivo que se extendió rápidamente. Para el año 392 San Jerónimo escribió que «la religión de Donato ha ganado a prácticamente todo el África». Durante la última mitad del siglo cuarto, ni siquiera los emperadores romanos pudieron prevalecer contra ellos. La gran aceptación que tuvo el Donatismo en África creo, pudo deberse en primer término a la gran capacidad de mimetización que tuvieron algunos líderes en las regiones urbanas y rurales como Macrobio o Parmesiano. En segundo lugar a cuestiones políticas y económicas. Aquí mismo hallo un fuerte paralelismo con la situación previa a la Reforma Protestante de Martin Lutero en el siglo XVI, donde la minorías incultas o semipreparadas no tenían acceso a los escritos sagrados a no ser por rusticas copias guardadas como oro, y donde esta situación generó un fuerte desafío a la Iglesia establecida. Aquí en África el latín también era la lengua oficial y nunca llegó a escribirse nada fuera de este idioma. Por lo tanto creo que El imperio necesitaba tener a raya a las muchedumbres y no le convenía en lo más mínimo que cada fiel ensayara una interpretación de las sagradas escrituras, vaya que después tenga que andar sofocando cismas a diestra y siniestra. Era más viable controlar a cada líder o cabeza visible que a una muchedumbre enardecida. Por lo tanto no resulta rara la afirmación de Driver cuando dice: “Los disidentes no pudieron menos que ver las implicaciones imperialistas de esta política y se referían despectivamente a la Iglesia católica en el África como «ultramarina». Y acusaban a sus obispos, no sin razón, de ser «agentes del imperio ». Como para reforzar esta afirmación podemos mencionar el accionar de Agustín de Hipona quien con una dialéctica exquisita refuta constantemente a los donatistas, aunque su verborragia no deja de ser apologética. El desarrollo de la línea donatista se basó en una cuestión religiosa aunque no por ello cargado de tintes sociales y políticos. Mi sospecha de la puja de intereses y que coincide con algunos autores, se podría ejemplificar con algunos hechos particulares como por ejemplo, durante la jefatura de Optato en Numidia, el donatismo funcionó como una Iglesia en armonía con la política de Gildo. Esto resultó cómodo en la medida en que el donatismo consiguió un apoyo completo del poder secular para afirmar su dominio en la región. De esta forma la iglesia donatista llegó al pico de su poder y desarrollo durante esta época. Pero debemos creer que no toda la jerarquía donatista compartía esta posición sino que acompañaban el liderazgo indiscutido de Optato, consciente de los beneficios que este alineamiento político otorgaba a su iglesia. La dirigencia donatista de hecho encerraba diferentes intereses y no hay por qué pensar que su unidad era homogénea, como de hecho tampoco lo era la perspectiva de la Iglesia Católica. La cuestión era religiosa pero detrás se escondían intereses políticos imposibles de ignorar. En lo relacionado a los objetivos seguidos por los donatistas, Mac Gaw sostiene que apuntaban a una Iglesia nacional aunque Frend va más allá y habla de una única Iglesia, es decir lograr la unidad total de la cristiandad. Por su parte F. Martroye descubre que el cisma nunca dejó de ser un movimiento local ya que nunca traspasó las fronteras africanas, exceptuando casos aislados. También resultan muy importantes ciertos elementos que contribuyen a mi idea de la puja de poderes. Los objetivos entre la jerarquía donatista y las clases trabajadoras no siempre comulgaron. Prueba de esto es que hubo constantes disidencias entre la jerarquía eclesiástica y los fieles. Por ejemplo cuando Optato cayó en desgracia, la jerarquía le dio la espalda, mientras que los fieles no abandonaron su sentimiento hacia su líder. Así, entonces el donatismo canaliza en él a distintas posturas pero en especial va a captar elementos de la plebe urbana cartaginesa y campesinos pobres de Numidia. Los pueblos del interior de África, radicados lejos de Cartago en las provincias rurales, tales como Numidia tendían a ser pobres, en contraste con la elite católica cartaginense de orientación colonialista y con fuertes lazos socioeconómicos con Roma. Para los pueblos berebere del altiplano numidiano, el donatismo representaba una expresión de esperanza en medio de sus luchas por sobrevivir y sus profundos reclamos frente a las injusticias inherentes en el orden socioeconómico imperante. Sumémosle a esto la situación de estos pueblos, que influidos por la distancia, no llegaron a tener una romanización plena. Tales tensiones influyeron en las relaciones eclesiales. Esta combinación de las clases bajas norteafricanas y el liderazgo del episcopado numidiano contribuyeron fundamentalmente al surgimiento del donatismo en el África. Si tuviera que representar un esquema de cómo se expandió este movimiento diría que se inició como un reclamo de cuestiones jerárquicas (la cuestión del bautismo) para gradualmente desplazarse hacia temas más sociales y de la gente común que profesaba la fe donatista (estas muchedumbres vieron la posibilidad de desprenderse de la presión sofocante del imperio). EL CISMA SE CONCRETA Ya habíamos dicho que el pueblo no aceptaba a Ceciliano. A esto se agregaba que el nuevo obispo se había enemistado con una de las mujeres más ricas de la zona, Lucila ; y debemos suponer también (pues esta es la esencia del tema) que más de uno ambicionaba el lugar de Ceciliano. En este Contexto es que Donato, obispo de Casas Negras consuma el cisma, unificando a toda la oposición. Prontamente Donato convoca a un sínodo al que asisten 70 obispos de Numidia encabezados por Segundo de Tigisi. Es convocado también Ceciliano pero no se presenta, por lo que declaran nula su consagración y lo deponen, eligiendo y consagrando en su lugar a Mayorino, el candidato favorito de Lucila e integrante de su familia. Aquí es bueno apuntar que la jerarquía donatista estaba embarcada en una lucha de poder enorme y si bien hablaban del resguardo de la pureza de la doctrina y de lo que podía impactar en los fieles, lo que perseguían sin duda era hacerse con el poder, pues manejando la religión manejaban los demás aspectos de la sociedad. En este punto aparece Constantino, convocado por la facción ceciliana de los donatistas. Este emperador, interesado en la unidad política del imperio, citó a las partes en el conflicto africano a una audiencia imperial en Roma ante la presencia del obispo romano, es decir ante el papa Milcíades (311-314) . Pero al final, y lógicamente por influencia de Constantino, y a su vez influido por Osio , se termina juzgando arbitrariamente, y decretando la inocencia de Ceciliano. Debemos entender en este punto de la narración que tanto al emperador como el jefe de la iglesia romana no les convenía una iglesia independiente en el África, puesto que esta región era una zona colonial muy importante y estratégica, y a las antiguas legiones romanas les había costado sangre y lágrimas hacerse con ese bastión africano como para perderlo por causas de disputas internas. Creo que tampoco el emperador supuso las graves consecuencias que acarrearía este error político de favorecer a uno y desairar a otro. Luego de esto, y al no conformar a los donatistas la resolución, se convoca a un segundo sínodo en Arles, al que asisten representantes del papa y las partes en conflicto, ratificando lo resuelto en el primero. En el norte del África, enterados de la noticia, sólo hubo una resistencia aún más decidida ante esta decisión imperial. APARECEN LOS CIRCUNCELIONES, FUERZA DE CHOQUE DONATISTA Después de concretado el cisma, la iglesia Donatista debía fortificarse pues sabía muy bien que se avecinaban tiempos difíciles. Si bien contaban (como dijimos anteriormente) con el apoyo de algunas ricas familias de Cartago, como Lucila, eso no era suficiente para hacer frente a la poderosa iglesia romana. Lo primero que hará Donato, quien había asumido el liderazgo a la muerte de Mayorino, después de volver de Roma (tengamos en cuenta que había sido retenido por Constantino por un buen tiempo, junto a Ceciliano), será organizar su Iglesia y buscar estrategias que la fortifiquen. Debo suponer, en contraposición con varios autores (entre ellos Adalbert G. Hamman ), que la Iglesia africana no se encontraba tan fuerte como se pensaba y que la idea de la poca influencia romana en esa zona rural si se quiere (esto también es discutido) , es una teoría muy floja. Prueba de ello, según mi criterio es la aparición de los circumceliones como fuerza de choque, como brazo violento de los obispos donatistas rebeldes, y como función principal para ganar prestigio y poder real. Los cicunceliones han sido el factor más representativo del cisma donatista, pues a partir de ellos el donatismo fue un movimiento a temer en todo sentido para Roma. Uno de los principales problemas con el que choqué al analizar los textos que hablan de los circumceliones es su origen, por un lado, y su inclusión en la ley por otro. Pero antes que nada diré que es bueno hacer una disociación de los circumceliones como objeto de estudio. En primer término tenemos a los circumceliones que se levantan en BAGAI (testimonio recogido por Optato, cronista religioso tendencioso) donde hay apoyo religioso enmarcado en una revuelta popular campesina, resultado del descontento popular por la situación crítica que generan las deudas. Aquí podemos ver a este movimiento como consecuencia de una protesta social. Por otro lado los circumceliones aparecerán denunciados por Agustín de Hipona ya que actúan manipulados por sectores donatistas que construyen poder interno y externo a partir de acciones violentas. Con relación al origen de ambos grupos de circunceliones es el mismo pero se diferencian en los objetivos y en los contextos; unos serán rebeldes campesinos oprimidos por deudas y otros, instrumentos de ambiciones políticas de grupos internos donatistas. Es con la aparición de estos que podrá observarse más claramente como esa tensión de poder entre las distintas jerarquías donatistas y también de católicas, los llevará a crueles enfrentamientos. Según la visión de García Mac Gaw , a la cual adhiero, las estructuras eclesiásticas donatistas no eran diferentes a la de los católicos romanos, ya que según su criterio, el Donatismo fue una variante institucional de la Iglesia ortodoxa y que se diferenció de la iglesia romana solo por los objetivos. Nuestro autor es muy claro en su apreciación de la jerarquía donatista puesto que no ve diferencias con la católica ya que en ambas existen pujas por el poder y la influencia. Esta misma jerarquía, aunque solo una parte, inescrupulosa y trepadora, será la que eche mano al recurso de la violencia y de vía libre a los circunceliones para sus acciones. Pero en determinado momento, se cree que hacia el año 330, estos grupos campesinos escapan a los objetivos impuestos por los obispos y ya no pueden controlarlos, estableciendo pautas de conducta y móviles de acción propios. Optato es el primero que los nombra, pero Agustín los define cuando nos dice que los circunceliones son llamados así porque merodean alrededor de los graneros. Bueno, aquí los autores no se ponen de acuerdo acerca del verdadero significado el término “circunceliones”. Frend dice que es una secta de monjes itinerantes que vagabundeaban alrededor de la “Cellae rusticanae” es decir los altares con alimentos que se erigían en las aldeas africanas y disiente con la idea de Agustín de que eran graneros. Aquí encontramos la primera referencia a los mercados — señalados en la fuente como “nundinae” —, que no sólo operaban como espacios de intercambio, sino que también eran centros de comunicación y lugares donde se reafirmaban los liderazgos locales. Esto creo refuerza mi idea de la puja de poderes, ya que en estos lugares se podían observar a las distintas facciones hacer sus negocios y defender sus intereses. A pesar de los potenciales problemas que podían generar las nundinae, los romanos trataron de desarrollar y controlar estos mercados. Mac Gaw dice que los romanos en estos mercados podían supervisar las relaciones entre sus campesinos y los extranjeros, se aseguraban una periódica realización de la producción de sus tierras, y disponían también de un adecuado lugar de concentración para recolectar las rentas que debían los productores al estado. Las autoridades a su vez podían ejercer desde allí un control sobre el espacio rural, como lo demuestra la represión posterior de las tropas romanas convocadas por los propios obispos donatistas que terminó en una sangrienta masacre. También se habla que esos lugares como el punto en que los trabajadores ofrecían sus servicios en los períodos en que aumentaba la demanda laboral de acuerdo al carácter cíclico de la producción agraria. Por lo tanto y según mi criterio, es muy posible que en este ambiente se gestara el violento grupo circuncelión y fue allí que algunos sectores donatistas vieron la posibilidad de explotar a estas masas de trabajadores como fuerza de choque en pos de sus intereses personales. Aunque algunos autores como Optato dicen que eran hombres que vagaban por doquier conducidos por ciertos líderes, Monceaux se pregunta si no eran marginales desclasados y andrajosos, indígenas fugitivos, colonos arruinados o campesinos desposeídos. Por su parte C. Lopelley propone la teoría de que pudieron haber sido pequeños campesinos propietarios, o arrendatarios, que ante situaciones críticas acudían a sus vecinos poderosos a pedir préstamos a cambio de su fuerza de trabajo. También, y para tener más claridad sobre estos personajes, analicemos el accionar circuncelión. Al defender aspectos de la doctrina donatista recorrían los caminos diciendo que deseaban vengar las injurias, reparar las injusticias y restablecer la igualdad entre los hombres. Daban la libertad a los esclavos, absolvían de sus créditos a los deudores, desocupaban las cárceles e inundaban la sociedad con la muchedumbre de ladrones y asesinos que se encontraban en los presidios. Hacían bajar de los carruajes a los amos y subir en ellos a los criados que les daban escolta. Siguiendo algunas ideas de Optato podemos afirmar en consonancia con lo que piensa Mac Gaw que estos aplicaban una especie de extorsión organizada (se mencionan que se hacía por medio de cartas) y era muy posible que a éstas la tramaran personas con cierto grado de educación, puesto que sabían de la necesidad del campesino y la aprovecharan para motivarlos al levantamiento. Es interesante la posición de algunos autores que mencionan algunas contradicciones en los escritos de Agustín como de Optato con respecto a los circunceliones. Por un lado dicen que son grupos fuera de la ley, renegados sociales, pero por otro, a la hora de castigarlos los ubican en una determinada categoría social. En el Edicto de Unión del 30 de Enero del 412 el emperador Honorio encomienda a sus súbditos renegar de la herejía donatista bajo amenaza de penas fijadas de acuerdo a la jerarquía social de los infractores. Esta escala descendente comienza con los inlustres, cuya pena corresponde a 50 libras de oro, y termina con los coloni sometidos al castigo físico. Los circuncelliones se colocan inmediatamente después de la última categoría de hombres libres, los plebei, y antes de los servi. El problema podría resolverse afirmando que ambos autores religiosos los ubican en un nivel eclesiástico mientras el Edicto que categoriza el grupo, lo hace desde un nivel puramente económico, que era por otra parte el verdadero interés del imperio. Lo cierto es que tanto Agustín como Optato embarraron el terreno a la hora del entendimiento ya que sus testimonios son puras expresiones propagandísticas y apologéticas. Un autor analizado por Mac Gaw, Saumagne ha destacado correctamente que la fórmula del edicto implica que al aparecer como un ordo semejante al de los decuriones, mercaderes, etc., este estamento comprende indiferentemente a ortodoxos y cismáticos y que los disidentes devueltos a la fe católica no dejaban de contar igualmente en su seno. Para H. J. Diesner los circunceliones son grupos de fanáticos religiosos cristianos de las capas inferiores de la sociedad que en las últimas persecuciones representan la resistencia al estado pagano por la búsqueda voluntaria del martirio o la dignidad de confesar la fe. Este autor rechaza la explicación de Frend (quien habla de santuario=cella) y se aferra a la explicación tradicional que es la de aquellos que buscan provisiones alrededor de los poblados. Otros autores también proponen puntos de vista diferentes como por ejemplo O. Vannier quien en un trabajo publicado en 1926 analiza un párrafo de Optato y dice que hasta el año 347, año del problema en Bagai, los circunceliones nada tienen que ver con los donatistas. Este dice que estos surgen de la miseria y de las desigualdades sociales, independientemente de las polémicas religiosas. Según este autor Optato confunde las revueltas agrarias con las querellas religiosas aun cuando pasajeramente se unieron ambos intereses, aspiraciones sociales de unos con las problemáticas religiosas de otros. Llega a una conclusión cuando dice que los circunceliones son el resultado de la decadencia económica de África. Pero para redondear la idea acerca de los circunceliones diré que fueron un grupo humano proveniente del sector rural, quizás mesclados con uno u otro elemento urbano, que al encontrarse en una situación de presión económica, no dudaron de integrar las filas de los donatistas y ser útiles a sus intereses, siempre y cuando pudieran cumplir también en parte los propios. Lo cierto es que analizando una u otra teoría referida a estos grupos, los circunceliones van a cumplir un papel más que importante durante un determinado tiempo en la sociedad africana. Digo durante un tiempo ya que la inestabilidad era una característica de estos grupos y el principal argumento para entender sus acciones esporádicas como “bandidos”, oscilando entre una ocupación estacional y la marginalidad momentánea. Sus continuos hechos de violencia llevarán a que se los estigmatice y que incluso un sector de la jerarquía donatista reclame la fuerza militar romana para reprimirlos cuando ya no puedan contenerlos. Es el caso de la violencia desatada contra Macario y Pablo, enviados imperiales, instigada por algunos miembros de la jerarquía donatista. A partir de allí se organizará la identidad Circunceliones- donatistas sin que necesariamente todos los participantes de la revuelta campesina pertenecieran a esa iglesia. Es en esta parte clarificadora la distinción de Vannier cuando dice que los clérigos de la campaña eran, si no cómplices de las violencias, por lo menos favorables al movimiento popular, mientras que los obispos buscaban no mezclar los asuntos religiosos con los sociales. Haya sido de una u otra forma de participación lo cierto es que los circunceliones quedaron marcados a fuego en la historia de la iglesia africana como el brazo violento donatista y ya no podrá ser de otro modo. Este movimiento comienza a declinar cuando San Agustín comienza a desatar toda su fuerza intelectual contra ellos. Este resumió en estos puntos el debate: a) No accionar coaccionar a los donatistas; b) Exponer incansablemente la verdad, y c) Conseguir un debate público entre católicos y donatistas. Se trataba de luchar con documentos efectivos y oficiales que explicarían las causas del cisma, y de discernir doctrinalmente el principio donatista de la necesidad del estado de gracia en el ministro para conferir válidamente el Sacramento del Bautismo. Se realiza una Gran Conferencia en Cartago con un enviado del emperador y este da definitivamente la razón a los católicos, obligando a los donatistas a volver a la unidad bajo pena de confiscación de bienes, prisión o destierro. El fin oficial de la doctrina donatista aunque todavía muchos siguieron rebeldes y persistieron en sus ideas a pesar de las represiones del emperador HONORIO (395-423). Fue una subsistencia debilitada con un precario resurgir durante la dominación de los vándalos, para extinguirse definitivamente a la llegada de los árabes. Resumiendo, y volviendo a los planteos historiográficos que fueron el punto de inicio de este trabajo es imposible hablar de Donatismo sin mencionar a los circunceliones o a los padres de la iglesia norafricana de esos siglos. Es cierto que esta temática por la infinidad de posturas y teorías puede llegar a resultar oscura y tediosa, aun por la lejanía, pero aquí es esencial discernir algunos aspectos claves e iniciales como el problema del bautismo o la aparición de los circunceliones. Resulta evidente no poder obviar la carga histórica que recogen los temas señalados, al margen de que sean analizados recortadamente: he omitido muchas opiniones aunque no pude evitar mencionar a autores como Frend, Mandouze, Vannier, Optato o Agustín de Hipona; no pude despegarme de la idea de que algunos personajes inescrupulosos, escudados tras el manto clerical, hayan utilizado la emergencia de los campesinos africanos como herramientas eficaces es su lucha por acrecentar poder. Y no fue mi intención intentar una respuesta pro o antidonatista (alguna vez se acusó a Frend de Protestante parcial y anticatólico) sino de acercarme a esbozar pautas que pudieran justificar, en principio mi idea, involucrando condicionamientos socio-políticos ineludibles en la estructura, la aparición del cisma donatista. Esta elaboración dista mucho de una visión acabada sobre la temática pero humildemente intenta acercarse a esbozar una teoría sobre un tema lejano y no de fácil resolución. Creo haber estado a la altura de las expectativas que la temática requería; si no es así que al menos el intento colabore a engordar mi experiencia y a señalarme errores perdonables en el aprendizaje. El autor.

viernes, 15 de marzo de 2013

ADIÓS

MI ÚLTIMO CUENTO. ME GUSTA MUCHO TAMBIÉN AL IGUAL QUE EL PRIMERO... Tengo miedo. Pero no es un miedo común, no sé cómo explicarlo. Es un miedo que me atrae y me arrastra decididamente entre temblores y deseos, un miedo que se traduce en un grito silencioso, que previene, que ajusta las riendas, pero que sin embargo encuentra a esas manos, otrora fieles, prontas a transitar el camino del territorio inexplorado. Por mis venas afiebradas potros desbocados corren. Hordas herejes arrasan impunemente: he luchado denodadamente, he dado todo de mí, pero estos bárbaros Atilas desconocen la piedad, la vergüenza, el pudor…Mis ojos imploran una ayuda que no vendrá. Estoy sola y con dudas, eso me condena. Presiento, en esta rara noche, que todos los senderos terminarán en el mismo sitio. Las manos, esas suaves y comprensivas manos, esas tiernas extensiones del cuerpo que incontadas veces sostuvieron este cuerpo abatido por la tristeza adolescente, ellas que abrazaron, que acunaron pacientemente este sueño púber, hoy buscan y exploran con otros ojos, esquivan un poco creíble rechazo, derriban decididamente estas barreras de paja que les impongo, permutan antiguas y castas caricias por inquietos y transgresores dedos. Estas manos alfareras, tantas veces oferentes, profanan hoy obscena y decididamente. Un mapa aerodinámico y sensitivo, mi cuerpo. Bahías y trópicos frondosos, médanos turgentes y sierras elípticas. Es intensa la noche que lentamente muere y se deshace en sonidos. Estoy parada ante un largo camino. Comienzo a desandarlo lentamente; descubro que detrás de mi paso todo se borra. Salto un muro, dejo atrás la virtud; escalo decididas montañas y llego hasta la cima. Cierro los ojos. Un aroma profano colorea mi rostro. Sudo. Pienso hacia atrás: mi infancia se acurruca en recuerdos. Descubro nostálgicamente una figura de niña que se aleja. El alma se rasga y un cuadro se mueve de lugar. Lentamente mi cuerpo vuelve a su peso normal. Una espalda móvil, una figura sin rostro que se achica al compas de pasos. El golpe suave de una puerta me dice que una historia se cierra (o quizás comienza). Poco a poco mi cuerpo es abatido por una tristeza nueva. Mi inocencia se disipa en lágrimas que humedecen las heridas sábanas.

martes, 25 de diciembre de 2012

LA PERSPECTIVA MARXISTA APLICADA A LA ANTIGUEDAD: PROBLEMAS.

Hablar hoy de historia antigua y de marxismo resulta un poco extraño, ya que como sabemos el marxismo es una teoría que nace con el capitalismo y su posición está sustentada particularmente en una época con características muy distintas a las del mundo antiguo. Pero como veremos en este ensayo la teoría marxista puede adecuar sus métodos a cualquier hecho en cualquier tiempo teniendo en cuenta aspectos teóricos comunes a cualquier civilización o pueblo, aunque no por ello, y aquí está el núcleo del trabajo, estará exento de esenciales problemas que dificulten una visión clara del hecho histórico. Carlos Marx no fue un especialista en Historia, en el sentido en que el termino especialista comporta hoy para nosotros, pero su talento y tenacidad le permitieron profundizar y relacionar entre sí saberes muy diversos de manera que en casi todos sus trabajos la economía, la historia, la filosofía, etc., se encuentran fundidos en conclusiones únicas, y viceversa . En pocas palabras a él le debemos las líneas maestras del “Materialismo histórico”, es decir, el descubrimiento científico de la historia. Todos sabemos que se interesó más por el periodo capitalista que por la antigüedad, de manera que exceptuando su trabajo de tesis doctoral sobre la filosofía de Demócrito y Epicuro, escrito en 1841 , todos sus estudios sobre la época precapitalista, guardan estrecha relación con las condiciones históricas de desarrollo del capitalismo moderno, y, desde luego, Marx no entró en la polémica ancestral sobre las causas de la crisis y decadencia del Imperio Romano. Pero sabemos, de eso se trata esta monografía, que sus conceptos y métodos pueden aplicarse a este hecho como a cualquier otro (El mundo Hitita por ejemplo) si bien ello requiere de un análisis no mimético de las condiciones históricas específicas de la época, de su estructura social, del carácter y alcance de la lucha de clases. Marx no hizo ningún análisis de la antigüedad y ello causó grandes disturbios a algunos historiadores marxistas posteriores que consideraban su obra como la panacea que solucione todos sus interrogantes. Engels, sin embargo, su amigo y colaborador durante cuarenta años, se interesó un poco más por la historia antigua, y esto se puede observar principalmente en “El origen de la familia, de la propiedad privada y del Estado” , obra escrita en 1884, donde relaciona los descubrimientos de Morgan con las conclusiones históricas de Marx. A pesar de los adelantos de la Historia, su lectura es todavía muy aconsejable y en algunos aspectos clarificadora. Sería provechoso y aclarativo comenzar este trabajo recordando algunos aspectos claves del marxismo aplicado a los procesos históricos como una manera de refrescar nuestra memoria en tan interesante teoría para después entrar a analizar cuáles son los problemas que surgen a la hora adecuarla a los pueblos de la antigüedad. CLAVES DEL MATERIALISMO HISTÓRICO Hasta mediados del siglo XIX, no existía ninguna descripción ni explicación científica de cómo habían sido las distintas sociedades que se habían dado en el pasado de la humanidad, ni de cómo se habían ido dando los cambios como por ejemplo el paso de una sociedad a otra, como funcionaban la sociedades en las épocas de antes de el capitalismo, ni de cómo se había ido produciendo el progreso de la humanidad. Las interpretaciones principales giraban alrededor de que todo era obra y voluntad de un dios, o producto de alguna raza o nacionalidad privilegiada, o por la acción genial de los grandes hombres, o con la evolución de las ideas. Carlos Marx a partir de la década del 40, del siglo XIX, junto con Federico Engels, dan la primera interpretación materialista y científica de la historia de la humanidad y de las distintas sociedades que en ella se sucedieron. Engels, años después, explicaba en su libro “Del socialismo utópico al socialismo científico” , que el socialismo se convirtió en una ciencia a partir de los dos más grandes descubrimientos de Marx: “La concepción materialista de la historia” y el “mecanismo de funcionamiento de la sociedad capitalista”. La primera afirmación de Marx es que el aspecto fundamental de toda sociedad pasa por la relación que establecen los hombres con la naturaleza para producir, cómo es su trabajo productivo (si cazan y pescan, o cultivan la tierra, o instalan gigantescas fábricas). Cada especie animal, -salvo el hombre- utiliza siempre los mismos medios para vivir, tiene siempre la misma relación con el medio ambiente (o a lo sumo tiene un campo de adaptación muy limitado). La especie humana, por el contrario, trabaja sobre la naturaleza, arrancándole materias primas y fuentes de energía, desarrollando mejores herramientas y técnicas para producir más y más riquezas. A esta relación entre los hombres y la naturaleza para producir la denominamos infraestructura, o fuerzas productivas (más adelante veremos cómo esta idea en la antigüedad fue bloqueada por el determinismo teocrático). El desarrollo de las fuerzas productivas, sinónimo de avance en el desarrollo de la sociedad, se basa en cambios, fundamentalmente de las herramientas y las técnicas. Pero de todos modos, para el marxismo, la más importante fuerza productiva es el propio hombre, ya que es quien crea y mueve las herramientas, desarrolla la técnica y trabaja las materias primas. El desarrollo de las fuerzas productivas es el principal motor del avance histórico. Podemos tomar el ejemplo del paso del artesano a la manufactura, en el siglo XVIII. Los capitalistas manufactureros hicieron un cambio en la técnica: con las mismas materias primas y herramientas qua usaban los artesanos individualmente, agruparon trabajadores en grandes talleres, donde cada grupo hacia una parte de la producción total que hasta entonces hacia cada artesano. Con ese cambio lograron un gran aumento de la producción y abrieron el camino al surgimiento de la máquina - herramienta y la gran industria, entre fines del siglo XVIII y comienzos del XIX. Luego, por ejemplo ya en este siglo, la industria textil pegó un salto colosal cambiando una materia prima, cuando se empezaron a usar las fibras sintéticas (el nylon y demás); al ser más fuerte que la fibra animal o vegetal, permitía que la misma máquina trabajara a muchísimo mayor velocidad. Por lo tanto se puede afirmar que el materialismo histórico es el proceso evolutivo del hombre en el sentido económico y social (comunismo primitivo, clasista, burgués, capitalista y socialista). Para que exista un cambio histórico material tienen que darse tres características: a) Medios de producción: objeto de trabajo + medio de trabajo; b) Fuerzas productivas: medios de producción + fuerza activa del hombre, y c) Modos de producción: fuerzas de producción + relación de producción. Ahora también digo que es difícil explicar el materialismo histórico despegado del materialismo dialéctico, doctrina esta última que estudia el proceso evolutivo de la historia en forma dialéctica, es decir que en algún momento un hecho se supeditó al estudio y al pensamiento antes del cambio. Esta doctrina se sustenta en tres leyes: a) Ley de la unidad y lucha de contrarios: los contrarios así como el rico y el pobre, siempre han existido y seguirán existiendo, y sin embargo ninguno tendría su razón de ser sin el otro. b) Ley de transición de la cantidad a la cualidad: es un cambio radical que se hace de manera progresiva, una evolución. c) Ley de la negación de la negación: no es decir solo NO, es declarar que algo ya no existe, se trata de superar lo viejo e imponer lo nuevo, lo nuevo no descansará hasta que lo viejo sea superado y desaparezca. Ya expuesta la visión teórica marxista veamos como comenzamos la relación del marxismo con la Historia Antigua. EL MARXISMO Y LA HISTORIA ANTIGUA El marxismo afirma que la historia no la hacen ni dios, ni determinadas razas privilegiadas u hombres geniales, ni las ideas, la hace la lucha de las clases. Este punto de vista es aceptado hoy por muchos historiadores, sociólogos, investigadores de distintos temas, aún cuando no se digan marxistas Para el marxismo es cambio, es el progreso de la humanidad o su retroceso Se explican la lucha de una clase contra otra, o de varias clases, o entre distintos grupos de una misma clase. En este marco se ubica el papel del individuo: puede ser muy importante, como jefe representante o ideólogo, pero de determinados intereses de clase, y lo decisivo es esto último. Algo parecido ocurre con la ideología religiosa, que puede ser muy importante para una clase o sector de clase. Por ejemplo la concepción mahometana de la vida después de la muerte dice que quien muere peleando por su religión va directo al paraíso, en el cual cada hombre dispone todos los días de una mujer virgen distinta para estar con ella. Todos sabemos que los mahometanos casi dominan al mundo, pues lograron conquistar casi todo el sur de Europa. Si adecuamos el marxismo a esta situación explicaría que sus triunfos se deben no a que peleaban como fieras para ir rápido al paraíso, para gozar de su recompensa, sino a profundas razones sociales y económicas. Los mahometanos tenían una ubicación geográfica (el Medio Oriente y el norte de África) privilegiada, intermedia para el comercio entre Europa y el Asia, lo que formó una burguesía comerciante dinámica, vigorosa, que buscó conquistar todos los puertos que le permitieran dominar el comercio entre Europa y Asia. Entonces, esta fue la razón de su belicismo, de su pelea como fieras por Mahoma, por razones económicas y sociales y, dentro de eso, las ideas religiosas los ayudaban, era una gran herramienta a favor de los intereses de la burguesía comercial árabe. Una clásica explicación marxista. Algunos historiadores de la revolución francesa habían empezado a esbozar una interpretación parecida a la de Marx pero él va a ser primero que afirme categóricamente que “la historia de todas las sociedades que han existido hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases” . Este es un enfoque nuevo y revolucionario, piedra angular del marxismo. Con el desarrollo posterior de la investigación histórica, se imponen algunas aclaraciones. Ya en la época de Marx y Engels se supo que existió un prolongado periodo de la vida humana durante el cual existieron las clases, y hoy día sabemos que ese periodo puede haber durado por lo menos un millón de años. Las clases solo existen desde hace 4.000 años más o menos. Ante esto digamos entonces que la historia de la humanidad según Marx se divide etapas o modos productivos que son los siguientes: 1) EL COMUNISMO PRIMITIVO: que puede identificar dos partes bien diferenciadas que son: a) EL SALVAJISMO: Aquí el desarrollo de las fuerzas productivas era mínimo, incipiente. Los primeros hombres vivían de la recolección de alimentos, de la caza y de a pesca Sus herramientas eran la maza, la lanza, el arco y la flecha, las trampas y las redes. Como los primeros hombres tenían que ir tras el alimento, eran tribus nómades, existía una cierta división natural del trabajo entre hombres y mujeres, Estas cuidaban de los hijos y del rancho, y aquellos salían, a cazar. Respecto de la estructura, era una sociedad igualitaria, sin explotación y sin propietarios, sin clases, que el marxismo denomina comunismo primitivo. Todos trabajaban según sus capacidades y habilidades. La tribu no podía permitir que ninguno de sus miembros dejara de trabajar, porque condenaría al hambre a todo el resto. Aquí aparece una idea muy marxista: Las superestructuras que serían las creencias religiosas y los hechiceros, es decir algún tipo de instituciones. El mejor cazador o guerrero era el jefe o el cacique, pero trabajaba igual que el resto y se lo cambiaba cada vez que la tribu lo consideraba necesario. Surge el lenguaje, pero solo oral. b) EL BARBARISMO: Nació como consecuencia de una revolución en el desarrollo de las fuerzas productivas; se comienza a producir alimento, en lugar de recolectarlo, cazarlo o pescarlo. Se empezó a cultivar granos y a domesticar animales. Esto cambió completamente la vida. Aunque no se superó el hambre, la alimentación se hizo más segura, porque dejó de depender de la suerte. Los pueblos dejaron de ser nómades, porque ya no necesitaban moverse y quedaban atados al cultivo o al ganado: una pequeña huerta al lado de la choza, donde también estaban la vaca o los cerdos domesticados. El cultivo se hacía con métodos muy rudimentarios, raspando apenas el terreno. Aparecieron las aldeas, que eran muy pequeñas. La población se hizo estable. Otros avances en la infraestructura fueron el descubrimiento de la rueda, el fuego, los tejidos y la metalurgia. Al nivel que lo permitían las investigaciones de la época, y basándose fundamentalmente en el libro de Morgan publicado en 1877, Marx y Engels estudiaron los estadios del salvajismo y la barbarie, y, luego de la muerte del primero, Engels volcó sus conclusiones en el libro ya citado anteriormente “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado”. 1) EL SURGIMIENTO DE LA CIVILIZACIÓN Y DE LA EXPLOTACIÓN: MODO DE PRODUCCIÓN DE RIEGO O ASIÁTICA Hace aproximadamente ocho mil años se produjo una revolución: el descubrimiento del riego, superior al comunismo primitivo, y que K. Wittfogel lo llamó “determinismo hidráulico” . A raíz de que el hombre empieza a utilizar las aguas de los grandes ríos (el Nilo, en Egipto, por ejemplo) para la agricultura de riego, se comienza a producir aproximadamente entre tres o cuatro veces más de lo que necesitaba cada habitante para sobrevivir, y así aparece por primera vez un excedente en la producción de toda la sociedad, que se puede almacenar para las épocas del año cuando baja la producción o para enfrentar las catástrofes. Por primera vez, surgen pueblos que pueden defenderse del hambre que sistemáticamente ataca a los comunistas primitivos . Con la agricultura de riego surge la civilización, es decir, las ciudades, el comercio, la escritura y todas las instituciones básicas que conocemos hoy día (estado, ejército, iglesia, escuela, etc.). Aunque para nosotros la más familiar es la egipcia, la más grande de las sociedades asiáticas fue la China. También existieron pueblos que desarrollaron el riego y dieron lugar a grandes civilizaciones en la India, en la Mesopotamia (desde lo que hoy es el Líbano hasta Irán), en América del Sur (los incas en laderas fértiles de las montañas y aprovechaban para el riego el agua del deshielo de las altas cumbres). Ya no son todos iguales y aunque no predomina la propiedad privada ni tampoco el derecho a la herencia, surgen sectores privilegiados (que explotan brutalmente a los campesinos y los artesanos, agrupados en las castas inferiores). Los privilegiados no son dueños ni de las aguas, ni de las tierras y canales, ni de las herramientas, pero usufructúan de su ubicación como burócratas, como administradores de esos recursos. Por primera vez se produce la diferenciación social entre los que trabajan y producen y los que administran el trabajo y la producción ajena. Esto se produce por un lado porque hay abundancia de comida, lo que permite que exista gente que no produce y coma. Pero tiene que ver también con la solución de una necesidad. El regadío requiere jueces que administren las aguas. El que cultiva trata de que el agua vaya para su lado. Surge, entonces, por primera vez en la historia de la humanidad, el estado, para administrar las aguas y la construcción de canales y diques. El estado cumplía una función progresiva, positiva, como era lograr la distribución pacifica de las aguas, evitando que los campesinos y las aldeas guerrearan entre sí por el control de las aguas. En la sociedad asiática se desarrolla la superestructura en sus lineamientos actuales. Surge el estado, los que administran, los sacerdotes, los soldados y los policías. No trabajaban ni en la tierra, ni en los talleres artesanales, pero obligaban a trabajar al resto, e impedían que los campesinos y artesanos tuvieran armas o administraran. A medida que aumenta la extensión de tierras regadas, la explotación se agudiza y el estado se hace cada vez más gigantesco un aparato inmenso, con miles y miles de burócratas o funcionarios que controlan a millones de personas administrando los ríos más grandes del mundo y encabezados por unos emperadores omnipotentes. 2) EL SURGIMIENTO DE LA PROPIEDAD PRIVADA Y LAS CLASES: El mundo antiguo o modo de producción esclavista. La nueva sociedad nació como producto de dos grandes saltos en el desarrollo de las fuerzas productivas: la invención del arado de metal que permitió extender la agricultura a las tierras secas (por eso la llamamos agricultura de secano) Y el desarrollo de la navegación por mar, que permitió el intercambio de las diversas producciones que se daban en las orillas del mar, como producto de los distintos climas y distintos suelos. El desarrollo del comercio dio pie para la aparición de una nueva relación: la propiedad privada individual. Empiezan a aparecer el dueño de un negocio, el dueño de unas tierras, o de las mercancías que se intercambiaban. Aparecen también hombres que son dueños de otros hombres, a los cuales los hacen trabajar como bestias, hasta que mueren, los esclavos. Hasta entonces, cuando en las guerras se hacían prisioneros, se los mataba o se los asimilaba como iguales a la sociedad. Al aparecer el esclavismo, por primera vez los pueblos derrotados fueron transformados en esclavos, Con la propiedad privada, el hombre adquirió un nuevo valor: puede trabajar para sus amos, puede ser transformado en esclavo, en una propiedad más del amo, para que le rinda. 3) MODO DE PRODUCCIÓN FEUDAL: El sistema feudal, que corresponde a grosso modo a la que se denomina la Edad Media, se inicia más o menos en los siglos IV a V y comenzó a ser superado por el capitalismo en el siglo XV. En los colegios nos pintan a la Edad Media como un periodo de total oscuridad y retroceso en la historia de la humanidad, pero en realidad fue un periodo complejo, contradictorio, donde innegables retrocesos se combinaron con grandes avances en el desarrollo de las fuerzas productivas. 4) MODO DE PRODUCCIÓN CAPITALISTA: Este modo fue una revolución determinante en todos los órdenes de la vida social. La manufactura fue la liquidación del trabajo artesanal agrupando a muchos trabajadores en el mismo lugar de trabajo y especializando a cada uno en una parte del proceso productivo, con lo cual se produce muchísimo más rápido y más barato que en el taller artesanal. El colosal desarrollo de las fuerzas productivas y de la riqueza social que provocó el capitalismo llegó a su punto culminante en el siglo XIX, con los monopolios pasa a la etapa imperialista y se cree que en el siglo XX/XXI se halla en una época de de crisis de las fuerzas productivas (guerras, revueltas sociales y revoluciones). ANTE EL PROBLEMA Para poder explicar claramente cuáles son los problemas a los que se enfrenta el historiador al tratar de adaptar una civilización antigua a la visión marxista es bueno comentar un poco cuales eran las relaciones sociales, políticas y económicas entre los hombres que mandaban y los que obedecían, en la antigüedad. Es cierto que no todos los pueblos se manejaron de la misma manera pero tomemos algunos ejemplos para explicar estas cuestiones. En su libro “Las primeras civilizaciones” Pierre Leveque al hablar de los Imperios despóticos del Bronce opina que la principal característica de los grandes imperios de Oriente es la fuerza de su institución monárquica. Y aquí hallamos un primer problema al intentar hacer un modelo del déspota, ya que las condiciones y procesos de aparición de cada monarquía fueron diferentes por los tiempos y por la variabilidad de relaciones entre el poder y el pueblo. Por otro lado el rey ejerce una autoridad absoluta sobre la comunidad, su poder autocrático deriva de las relaciones únicas y privilegiadas que mantiene con los dioses. En Egipto el faraón es el mismo dios; en Mesopotamia es el vicario del dios, el que entiende el mensaje del más allá, el que traduce lo que los dioses dicen y por lo tanto el que puede conseguir que los tiempos sean fecundos o nefastos. Esta relación entre el monarca y el dios es puramente sobrenatural y nada se concibe como natural ante esto; por lo tanto deberíamos considerar que si el marxismo está basado en las relaciones productivas del hombre con la naturaleza aquí lo sobrenatural rompería este esquema y por lo tanto toda explicación puramente histórica. El autor sostiene incluso que hasta la labor de los trabajadores es sobre natural (ejemplo de las tumbas en el valle de los reyes en Egipto). Poniendo el ojo en el aspecto del modo de producción también podemos hablar de los inconvenientes a la hora de manejarnos con el materialismo histórico. En estas comunidades antiguas al hablar del modo de producción asiático existe una combinación de la actividad productora colectiva de las comunidades aldeanas y un poder estatal que las dirige y explota. El rey obliga a realizar un sobretrabajo para las tareas de ingeniería hidráulica que posibilitan una cosecha fructífera y por otro lado se apropia del sobre producto del trabajo campesino, permitiéndoles solo el mínimum minimorum para su reproducción biológica y la de su familia. Aquí vemos un evidente caso de explotación (según nuestra visión marxista actual) pero el caso es que en esa realidad y contexto, esta situación es vivida como un sistema de equilibrio, de intercambio, donde los individuos devuelven al soberano la contrapartida de los dones sobrenaturales de los que suponen que él les colma (corrientemente esos dones se traducen en “Anachoresis” es decir tributos, impuestos). Y aquí se va al diablo nuestra teoría, fenece, ya no hay explotadores ni explotados; para ellos esto es solo un reparto entre socios iguales y solidarios y según los pueblos con un nombre determinado: Dasmos (griego), bazis (persa antiguo), ziti zarri (acadio). Por lo tanto, ante el caso de desobediencia al rey, era como cuestionar al mundo, cometer un delito de Lesa Majestad, un crimen de lesa Divinidad, y que podía ser castigado por la fuerza pública. Estas relaciones comunes y constantes en los pueblos de la antigüedad fundada sobre realidades duras y metódica explotación, permitida por las propias técnicas del poder, son la base que dan fuerza y coherencia al sistema despótico antiguo. Es bueno aclarar también que las estructuras de poder de los gobiernos antiguos era sumamente homogénea, donde lo político, religioso y económico estaban totalmente integrados y, si tenían limites, estos eran muy difusos, lo cual complicaría construir un análisis claro y profundo de estas sociedades desde nuestra perspectiva. También sería interesante proponer algunos pensamientos de Vere Gordon Childe , el famoso historiador y arqueólogo australiano, como todo sabemos de extracción marxista, con respecto a la cuestión analizada. Childe propone que el progreso en las sociedades pre capitalistas era accidental, contingente y dependiente de eventos excepcionales, y resultaba frecuentemente obstaculizado por “contradicciones internas y externas” . Estas contradicciones, que de alguna manera coincidían con la idea de Leveque, eran verdaderos troncos en el camino del historiador a la hora de explicar un hecho histórico. Gordon Childe hace una condena devastadora de las clases dominantes que bloqueaban el progreso mediante el derroche de recursos en la guerra, la religión, los monumentos y el lujo. Las grandes luchas dinásticas hacia el fin de la Edad de Bronce, de las cuales la guerra de Troya que cantó Homero es el ejemplo legendario donde se derrochaban recursos acumulados de la humanidad. Los ziggurat de Mesopotamia, las tumbas (pirámides) de Egipto y los monumentos megalíticos del Neolítico y de la Edad de Bronce en Europa eran ejemplos del prodigioso derroche al servicio de falsas ideologías, sin contribuir en nada a la evolución social. Llenar las tumbas con tesoros espléndidos, como el caso del faraón egipcio Tutankamón , era un despliegue de consumo ostentoso e inútil que privaba de recursos a la actividad productiva. El progreso, por el contrario, estaba supeditado a la “consciencia verdadera” o “conocimiento”, que, en tanto se correspondía con la realidad externa, era una guía eficaz para la acción humana. En cambio, la magia y la religión, como no tenían realidad y no estaban limitadas por las exigencias de la práctica, conformaban mundos de pensamiento demasiado oscuros y variables como para poder ser reconstruidos sólo con restos arqueológicos o explicados por el materialismo histórico. En todo caso, resultaban efímeros, callejones sin salida culturales. “La magia es una manera de hacer que la gente crea que va a conseguir lo que quiere”, decía, “mientras que la religión es un sistema para convencerla de que debe querer lo que tiene”. Más que eso, eran elucubraciones de gobernantes y sacerdotes que estaban separadas de, y despreciaban a, el trabajo práctico: “La relegación de los trabajadores manuales a las clases bajas los excluía de la alfabetización y aislaba las ciencias puras de los escribas egipcios y sumerios de las ciencias aplicadas de mineros, fundidores y alfareros. El saber artesanal no podía registrarse por escrito sino que se transmitía por la enseñanza y el ejemplo. Es por eso que siguió siendo empírico y particular, a la vez que la ciencia erudita no se fecundaba con la experiencia obtenida en la práctica del taller”. Vemos en el pensamiento de Gordon Childe una idea del marxismo que se detiene ante situaciones de contingencia y excepcionales, aunque trata de hallar la explicación en primer término al final se bloquea con la cuestión teológica o teocrática. La magia y la religión son factores determinantes en el hombre antiguo y que funcionaron como callejones oscuros donde se perdía el raciocinio y la explicación. Muy diferente era el lugar del trabajador en el mundo social menos estricto de la Edad de Bronce europea. Aquí los trabajadores metalúrgicos “no estaban atados a un patrón individual, ni siquiera a una sola sociedad tribal. La imagen de Childe de artesanos creadores, relativamente libres del control de reyes, sacerdotes y burócratas y portadores-constructores del depósito de conocimiento acumulado de la humanidad es muy fuerte, y se volvió central en su comprensión del surgimiento de una civilización europea con rasgos propios. Aquí si vemos que se puede esbozar un punto de vista marxista que ubica la inteligencia y las habilidades del trabajador en el centro de la historia humana. Es sabido que Childe, en su insatisfacción con la ortodoxia soviética, estuvo releyendo a Marx en esa época, lo que parece reflejado en el humanismo y la originalidad de sus investigaciones posteriores. A pesar de ello, la comprensión de Childe del marxismo siguió siendo unilateral, y sus interpretaciones de la prehistoria y de la Antigüedad, esencialmente mecánicas. Creo sospechar que no solo estos pueden ser los problemas con los que nos podremos encontrar hoy al intentar un análisis dialectico-histórico de la antigüedad. Es por eso que investigar este sesgo histórico propone desafíos no pocas veces resueltos. Yo he intentado expresar algunos de estos problemas que pudieron haber sido determinantes en la génesis o decadencia de grandes civilizaciones de la antigüedad, ojalá que con buen criterio. Tanto la preponderancia de lo sobrenatural como las relaciones firmes y fieles de monarca e individuo común, solidario que sostenían a la sociedad antigua, son difíciles o casi imposibles de comprender para el marxismo. Pero debemos tener en cuenta que los contextos y los tiempos tan lejanos nos proponen pensamientos que hoy nos parecen anacrónicos e inconcebibles pero que en su momento pudieron haber sido situaciones totalmente normales y hasta placenteras. Sumemos a esto la advertencia que no todas las teorías se amoldan a cualquier contexto y que algunas pueden ser tan practicas en situaciones como inútiles en otras. Lo cierto es que a la hora de indagar en el mundo antiguo es casi seguro que nos toparemos con no pocos problemas y dificultades pero también es cierto que en eso radica el placer de la investigación histórica y la posibilidad de hacer de la historia una ciencia puramente dinámica. FABIÁN ANTONIO MANCILLA

domingo, 4 de noviembre de 2012

LOS JÓVENES ANTE UN NUEVO DESAFÍO Hace unos días se aprobó el proyecto de ley que permitía el voto a los 16 años. Todos de alguna manera estábamos al tanto en que consistía tal proyecto y en torno a el se desarrolló un debate muy fuerte con posiciones divididas. Hoy ante el hecho consumado solo nos queda bregar porque los jóvenes puedan proponer nuevos desafíos a aquellos que tienen en sus manos dirigir los destinos del país, de la provincia o de la localidad. Creo, al ser un defensor del voto opcional a los 16, que ahora nos toca orientar a los adolescentes y jóvenes en este camino por sus derechos. Esto básicamente es, generar charlas, debates y concientización de la importancia de votar, de poder ser partícipe de las decisiones de un país. Los pibes tienen ahora en sus manos la posibilidad de exigir se respeten sus derechos, por ejemplo: exigir que tengan un lugar acondicionado para practicar deportes, para esparcimiento, centros culturales donde ejercitar los talentos jóvenes; en las escuelas donde asisten exigir que por lo menos le ofrezcan agua en el verano,y no les saque solo dinero en los maxiquioscos levantados a tal efecto.Aquellos que hoy están despertando a nuevas realidades tienen la posibilidad de perfilar un futuro gestionando becas, cooperación desde los municipios para poder estudiar, para que el acceso al estudio sea menos complicado.

viernes, 31 de agosto de 2012

UNA HISTORIA QUE PROMETE...

LA NUEVA HISTORIA ES LA QUE HACEMOS TODOS LOS DIAS... Como miembro del Staff docente del Instituto de Nivel terciario de Pampa del Infierno es grato saber que actualmente estamos conformando un grupo de trabajo basado en jóvenes profesores, recién recibidos en el área que se insertan con muchas expectativas a este nuevo desafío, profesores que han demostrado durante su carrera que han sido dignos merecedores de las posibilidades laborales que hoy les brinda el sistema y la institución de Pampa del Infierno. Toda casa de estudios apunta siempre a reunir a un grupo docente acorde a las expectativas de los nuevos tiempos, con el empuje que da la juventud, el titulo flamante y las ansias de superación eferveciendo. Docentes como Gladys García, Liliana Brizuela y Soledad Krawczuk ex-alumnas y excelentes docentes hoy se incorporan a este staff y eso promete, lo digo como antiguo profesor de las mencionadas y como persona que identifica a docentes transgresores...ojala que lo que se vuelque en las aulas (creo que así será) sea la visión de una Historia nueva y Transgresora, una historia dinámica que se invente a medida que se enseña, que se descubra estudiándola desde todas sus facetas y sus vertientes cada vez más amplias. Pienso, escucho y observo y confío en que hoy estudiar Historia es un enorme desafío no solo como futuro docente sino como ciudadano que debe descubrir el pasado que hoy nos remite a este presente,que hoy nos presiona dia a día para que interpretemos las nuevas realidades que golpean a nuestra puerta y sepamos responder a ellas. Ojala que sea el comienzo de una aventura placentera, transgresora e interminable. Estoy seguro que asi será. Fabián Mancilla, Profesor de Historia del I.N.T. de Pampa del Infierno, Chaco.